Sí señoras/es: el viernes me fui a mi hora, justo a mi hora, a las 18:30 horas, ni un minuto más (eso sería echar minutos extra), ni un minuto menos.
¿Que por qué es tan importante el irme a mi hora que le he puesto hasta un blog? Pues ya te irás enterando conforme vaya yo escribiendo y tú leyendo.
Es una historia muy larga que comenzó a finales de agosto de 2006 y que terminó, gracias a lo que sea, el jueves pasado...
martes, 16 de octubre de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario